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Fernando de la Rúa firmó final mente ayer el decreto
que conmu ta las penas de once condenados por el ataque
guerrillero al cuartel de La Tablada, en 1989. Así,
nueve participantes del copamiento podrían quedar en
libertad a mediados del 2002, y los otros dos recién
en el año 2003 y 2005. Dos horas después de que el
Presidente estampara su firma en el documento, los condenados
levanta ron la huelga de hambre que mantuvieron
durante 116 días.
Dos de ellos quedaron fuera de la lista de beneficiados:
el perdón presidencial no alcanzó al líder del Movimiento
Todos por la Patria (MTP) y ex guerrillero, Enrique
Gorriarán Merlo, y a su esposa, Ana María Sívori. Esto
es porque ambos fueron juz gados en 1997 y tuvieron
la posibilidad de una segunda instancia judicial, que
con firmó sus condenas.
De acuerdo al texto del decreto presi dencial firmado
ayer:
· Los nueve condenados a prisión per petua ahora
deberán cumplir 20 años de prisión. Y entonces,
podrán solicitar su li bertad a mediados del año 2002.
En esta categoría se encuentran: Miguel Angel Aguirre,
Luis Díaz, Isabel Fernán dez, Gustavo Mesutti, José
Moreyra, Car los Motto, Sergio Paz, Claudio Rodríguez
y Claudio Veiga. Todos fueron considera dos por la Justicia
como coautores de aso ciación ilícita, usurpación, homicidio
do blemente agravado reiterado y múltiple homicidio,
entre otros delitos.
Los dos restantes que figuran en el de creto tienen
perdones diferenciados:
· Roberto Felicetti fue condenado a re clusión perpetua,
más la accesoria de re clusión por tiempo indeterminado.
La Jus ticia lo consideró el responsable principal del
copamiento al cuartel. Ahora, deberá cumplir una
pena de 25 años de prisión. Y estará en condiciones
de solicitar su liber tad condicional a mediados del
2005.
· El otro caso es el de Claudia Acosta, también condenada
a reclusión perpetua, por haber sido identificada como
otra de las jefas del copamiento. El Poder Ejecuti vo
dispuso que cumpla 22 años de prisión como condena.
Podría abandonar la cárcel a mediados del año 2003.
En el Gobierno resaltaban ayer que "el Presidente sólo
conmutó las penas, pero será la Justicia la que determine
si los de tenidos están en condiciones o no, de ac ceder
a la libertad condicional".
El decreto presidencial es el resultado de un juego
de presiones y negociaciones con la Comisión Interamericana
de Dere chos Humanos de la OEA (Organización de Estados
Americanos). El organismo que agrupa a los países del
continente ex cepto Cuba, había recomendado en 1997
que se revisen las condenas de La Tablada.
Pero los condenados por el sangriento ataque a La Tablada
fueron juzgados bajo la ley de Defensa de la Democracia,
elabo rada durante la presidencia de Raúl Al fonsín.
La norma estableció que no existie ra una segunda instancia
judicial para aquellos que atentaran contra las institu
ciones democráticas.
De todas maneras, la OEA amenazaba con enviar el caso
a la Corte Interamerica na, con sede en Costa Rica,
y pedir una sanción internacional para el Estado ar
gentino, en caso de que continúe sin es cuchar sus recomendaciones.
La OEA quería un gesto de la Argenti na, y la reducción
de penas fue el más po table para De la Rúa, quien no
era partida rio de conceder por decreto la segunda instancia
judicial a los condenados.
El Gobierno también mantuvo negocia ciones con los abogados
de los presos du rante los últimos dos días, para asegurarse
que estos levantaran la huelga de hambre después de
dictado el decreto. Y así fue co mo sucedió finalmente.
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